Somos mamíferos...y tenemos un instinto natural para gestar y dar a luz.

Durante el parto, la naturaleza nos ayuda. Bajo la influencia de las hormonas del parto: oxitocina, endorfinas y dopaminas entre otras, el neocortex entra en reposo para que el cerebro mamífero pueda tomar las riendas, pero solo si le dejamos. Si el neocortex está muy activo, porque estamos intentando controlar la situación, es posible que el parto no avance. El cuerpo entiende que no es buen momento para parir. 

 Es una simple cuestión de hormonas, pero no voy a entrar mucho en la química del asunto. Sólo querría compartir contigo un vídeo. Es un vídeo de un parto de un elefante: un parto mamífero, sin interferencia, sin dirección. 

No somos elefantes, pero tenemos una herencia, una historia celular que nos proporciona la información inconsciente que necesitamos para parir. No obstante, durante nuestras vidas recibimos mucha información, por experiencia, por lo que nos cuentan, por lo que vemos. Y toda esa información va entrando y modificando de alguna manera esa herencia. 

Hay pocas mujeres que han visto, en vivo o en imagen, o que han escuchado partos mamíferos, sin interferencias, sin dirección. Por eso, te dejo este vídeo. Y te animo a hablar con y leer relatos de mujeres que han disfrutado de sus partos.

¡Preciosa! Un abrazo fuerte.

Nota final: observa la boca del elefante en el vídeo. Está totalmente abierta cuando está saliendo el bebé. Pronto más sobre la conexión boca-vagina.




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AuthorJudith Janssen
Categoriesparto